🌺 DÃa 27: ¡Un sólo instante y una MarÃa!
En cierta ocasión, cuando estaban rezando por un chaval endemoniado, ocurrió lo siguiente, según cuenta un testigo presencial: que "el demonio multiplicaba sus gritos con más fuerza y confusión, diciendo: "¿Por qué he de salir?", entonces, una religiosa allà presente exclamó con fervor: "¡Santa Madre de Dios, rogad por nosotros! ¡MarÃa, Madre de Jesús, venid en ayuda nuestra!". Al oÃr estas palabras, el espÃritu infernal redobló sus horribles alaridos: "¡MarÃa! ¡MarÃa! ¡Para mà no hay MarÃa! No pronunciéis ese nombre, que me hace estremecer. ¡Si hubiese una MarÃa para mÃ, como la hay para vosotros, yo no serÃa un demonio! Pero para mà no hay MarÃa." Todos los presentes lloraban. Repitió el demonio: "¡Si yo tuviese un solo instante de los muchos que vosotros perdéis! ¡Un sólo instante y una MarÃa y yo no serÃa un demonio!."
¡Qué fuerte! Satanás es un ángel que se separó de Dios; y dice que si tuviera a MarÃa no serÃa demonio. Esto es, porque no contó con Ella ha caÃdo tan bajo. Con qué alegrÃa puedo gritar, en momentos de bajón, de dificultad, de vacas flacas: ¡Tengo a MarÃa! Eso es lo importante; lo demás cambia.
Ahora puedes seguir hablando a MarÃa con tus palabras, comentándo algo de lo que has leÃdo. Después termina con la oración final.







