🌹 DÃa 22: ¡La llevas clara!
Un mes de otoño. Por motivos profesionales un hombre de una empresa de electricidad va a un santuario de la Virgen. Uno de los ordenanzas que atienden el santuario aprovecha para entablar una conversación con él, animándole a llevar una vida cristiana y confesarse; no consigue nada: se define no creyente y todo resulta inútil.
Cuando el ordenanza le despide dando por perdidas las posibilidades de conversión de aquel hombre ateo convencido, observa que al pasar por una hucha del santuario, éste echa una limosna; por sus adentros se dice el ordenanza: "la llevas clara, porque si has dado algo a la Virgen, Ella se las apañará para darte más a ti".
Me contaba el ordenanza que al cabo de un par de años, aquel hombre volvió al santuario para saludarle: no sabÃa cómo, pero su vida habÃa cambiado completamente; habÃa vuelto a la fe y se habÃa comprometido con Dios a seguirle de cerca, y entre sus compañeros y familiares habÃa hecho un gran apostolado.
Santa MarÃa, para ir yo a Dios, y llevarle a mis amigos y familiares, el camino más seguro y corto eres Tú: darte algo, aunque sea poco y casi dirÃa que sin fe, significa que Tú haces el resto. Durante este mes trataré de ayudar a algunos amigos mÃos (puedes decirle, ahora, quiénes en concreto) a que hagan algo por Ti.Quizá, haciendo una decena de rosario, o dándoles una imagen de la Virgen, o rezando juntos una oración.
Ahora puedes seguir hablando a MarÃa con tus palabras, comentándole algo de lo que has leÃdo.
Después termina con la oración final.







